Retazos de temas que me han interesado alguna vez, experiencias vividas, recuerdos, libros leídos, textos perdidos y rescatados, films que han dejado una impronta en mi memoria, pero también proyectos no realizados o postergados...







jueves, 29 de noviembre de 2012

EL PODER Y LA MÚSICA

Recientemente un geólogo petrolero, politólogo y activista comunitario, publicó en su blog un artículo en el cual criticaba la actitud de "abyecta sumisión" de José Antonio Abreu ante el ex-Vicepresidente de la República y candidato a la Gobernación del Estado Miranda Elías Jaua al agradecerle públicamente el apoyo que le dió al Sistema de Orquestas Juveniles.
Sin entrar en el fondo del asunto me han venido a la memoria unos cuantos sucesos que muestran la particular relación que guardan los músicos con las figuras de poder a quienes podríamos llamar "los soberanos". Claro que todas las artes, mejor dicho, todos los artistas, tienen un particular vínculo con los gobernantes, sobre todo cuando éstos son sus empleadores, pero en este retazo sólo me ocuparé de los músicos por algunos elementos que se irán viendo a medida que echo el cuento.

Jean-Baptiste Lully, nacido en Florencia y bautizado con el nombre de Giovanni Battista Lulli, fue compositor de cámara y posteriormente Superintendente de la Música de Su Majestad Luis XIV, cargo desde el cual manejó a su arbitrio la suerte de los compositores franceses  Marc-Antoine Charpentier, Louis-Nicolas Clérambault y André Campra. El mismo Moliére no pudo estrenar su última obra "El enfermo imaginario" en Versalles a causa de su enemistad con Lully.  Debió conformarse con  el teatro del Palais-Royal en Paris. Charpentier nunca consiguió un puesto en la corte debido a las intrigas de Lully, y se sabe que pudo trabajar con Moliére sólo después que el autor de "Les Femmes Savantes" se peleara con el astuto florentino.

Un caso distinto de las relaciones patrono-laborales de los músicos es el de Haydn. El padre de la sinfonía (aunque este título es discutible) era el Maestro de Capilla del príncipe Nikolaus Esterházy. Normalmente residía junto con sus músicos y sus familias en la ciudad de Eisenstadt, al suroeste de Viena. Durante el verano el príncipe se llevaba a Haydn y la orquesta a su castillo en Esterháza (actual Hungría). Haydn viajaba con su familia, no así el resto de los músicos, quienes dejaban a sus mujeres e hijos todo el verano. Para colmo llevaban todos un buen tiempo sin vacaciones y el príncipe hacía caso omiso de las quejas de los músicos, quienes apelaron a Haydn. Ese año el estío se había prolongado más de lo acostumbrado y Esterházy  hizo permanecer a los músicos en su palacio de Esterháza contra su voluntad. Haydn, quien era bastante bromista, estrenó su Sinfonía N° 45 en Fa # menor, pero en lugar de terminar con el acostumbrado allegro, empezó a sonar un adagio bastante asordinado, algo extraño en la estructura de las sinfonías, y especialmente las de Haydn. Progresivamente los músicos se fueron levantando de sus sillas después de apagar la respectiva vela con que alumbraba su atril hasta que los dos últimos, después de ejecutar su solo, repitieron la operación y se retiraron dejando la escena vacía.  El príncipe entendió la indirecta y los dejó irse de vacaciones. Recuerdo haber visto y escuchado esta Sinfonía de los Adioses en el Aula Magna de la Universidad Central justo en el último concierto de una temporada de la Sinfónica, por supuesto, sin velas, pero largándose los músicos con la mayor seriedad.

En cuanto a Mozart, se sabe que era masón y partidario del progreso, lo que se refleja en el hecho de haber escogido una obra del radical Beaumarchais, como fue Las bodas de Fígaro, en la cual la nobleza queda muy mal parada.  En el Don Giovanni recuerdo particularmente el aria "Ho capito, signor si", donde Masetto expresa la amargura del campesino burlado por el aristócrata; y la frase "viva la libertá!" (en español ¡viva la libertad!) en boca del mismísimo Don Giovanni, lo que constituía una provocación en aquella sociedad de estamentos rígidos, pero que empezaba a presentar fisuras.  No obstante Mozart en su vida personal nunca fue un jacobino y respetó todas las instancias palaciegas, hizo las reverencias y los besamanos de costumbre.
Caso muy diferente es el de Beethoven. Abiertamente partidario de la Revolución Francesa, no respetaba privilegios ni era amigo de rendir pleitesías.  Dedica su Sinfonia N° 3, Eroica a Bonaparte y le retira la dedicatoria cuando se entera de la coronación imperial de Napoleón...aunque sus "Cuadernos de conversación", que el musicólogo J, G. Prodhomme dio a conocer hacia la década de los 50 del siglo pasado, muestran otra realidad. Estos cuadernos, de los que se valía después de declararse su sordera, para entender y hacerse entender, haciendo que sus interlocutores (en este caso inter-escribidores) anotaran sus frases, opiniones o preguntas, y a quienes Beethoven respondía verbalmente, reflejan indirectamente las posibles palabras del compositor.  En un artículo de Alejo Carpentier titulado El Beethoven de cada día y publicado originalmente en su columna "Letra y solfa" del diario El Nacional, el autor muestra fragmentos de estos "Cuadernos" que permiten acceder al pensamiento de Beethoven como si uno escuchara a alguien hablando por teléfono y dedujera lo que el otro está diciendo.  Así, descubrimos que mucho después de la caída de Napoleón y su prisión en Santa Elena, no pone objeción alguna a lo expresado por su amigo Peters en el sentido de que el ex-emperador  "...tenía el sentido del arte y aborrecía las tinieblas... Los hijos de la Revolución y el espíritu de su tiempo exigían un hombre así".
No recuerdo que a partir del Romanticismo hubiera en el siglo XIX esa hegemonía de los gobernantes sobre los músicos.  Es posible que se me escape algo, pero la figura del compositor, así como la del intérprete y la del director de orquesta, se va haciendo bastante independiente de los poderosos, dándose la situación inversa en casos como el de Wagner, en la cual el compositor logra que soberano lo proteja económicamente hasta los límites de la explotación, llegando a causar problemas financieros al reino de Baviera hasta el punto de que los notables de entonces lograron presionar al rey Luis II, verdadero fanático de Wagner, para que le exijiese abandonar Munich.

En el siglo XX se dan dos casos paradigmáticos de la sumisión de un compositor a un gobierno totalitario: Wilhem Furtwängler y Dimitri Shostakovich.



Uno de los juicios de desnazificación más controvertidos fue el seguido al director Wilhem Furtwängler, quizá el más grande intérprete de Beethoven y Brahms.  A pesar de haber entrado en conflicto con el régimen por su oposición a la exclusión de músicos judíos en una carta a Goebbels en 1933, de haber amenazado con renunciar a la dirección de la Ópera de Berlin si se excluía la obra Matías el pintor, de Paul Hindemith, de haber protestado sistemáticamente por la presencia de pendones y banderas nazis en las salas de concierto, así como del saludo nazi, fue acusado de colaborar con el Tercer Reich.  El tribunal que lo juzgó consideró significativo el hecho de que permaneciera en Alemania durante todo el tiempo que duró el mandato de Adolfo Hitler, así como haber dirigido un concierto con motivo del cumpleaños del Führer. El maestro se defendió diciendo que permaneció en Alemania para resistir al omnímodo poder del Estado, preservar la música alemana y de algun modo neutralizar la política nazi contra los judíos, antinazis y artistas: "... Sólo aquí podía luchar por el alma del pueblo alemán.  Afuera, la gente sólo puede protestar y cualquiera hace eso".
Wilhem Furtwängler fue declarado inocente.  No obstante nunca pudo dirigir en los Estados Unidos. Aquí si lo pudo hacer.  Tengo la grabación en vivo de la Sinfonía N° 1 de Brahms interpretada por la Orquesta Sinfónica Venezuela bajo su batuta, en un concierto realizado en Caracas en 1954 en un Festival de Música en la Concha Acústica de Bello Monte (en plena dictadura de Pérez Jiménez).  El solo de violín al final del segundo movimiento es interpretado por Pedro Antonio Ríos Reyna.

El otro músico que se vio en problemas con el poder omnímodo del estado, en este caso un régimen comunista, fue el compositor Dmitri Shostakovich.  Autor de obras sinfónicas de largo aliento y tenso dramatismo no exento de humor, recibió duras críticas, una de ellas publicada en Pravda, órgano oficioso del Partido Comunista.  Como se sabe, al llegar Stalin al poder tras la muerte de Lenin, toda la vanguardia artística abandonó el país o se plegó a la línea oficial del Partido, llamada "Realismo Socialista", cuyos rasgos programáticos consistían en "describir la realidad en su desarrollo revolucionario, por lo que se espera que las obras estén en consonancia con la época", es decir, se conviertan en propaganda. El arte debe ser comprensible por el pueblo, pues está al servicio de la revolución.  Paradójicamente un proyecto revolucionario se torna sumamente retrógrado en materia cultural: los grandes pintores como Chagall o Picasso, comunistas, fueron prohibidos un tiempo en la Unión Soviética.
Shostakovich, fuertemente influenciado por Shoenberg, Alban Berg, Paul Hindemith y el expresionismo occidental en general,  recibe duras acusaciones en 1928 a raíz del estreno de su ópera La nariz, obra basada en un cuento de Gogol que había sido acogida favorablemente por la crítica.  Los dirigentes del Partido Comunista la consideraron burguesa y decadente. En 1936 aparece en Pravda un artículo atribuido al propio Stalin que constituye un auténtico rapapolvo a Shostakovich por sus composición Lady Macbeth de Mtsensk, inspirada en el cuento homónimo de Nikolai Leskov.  En respuesta, el compositor escribió su 5a sinfonía, publicada con el subtítulo: "Réplica de un artista soviético a la crítica justa".  En la postguerra, Shostakovich, junto a Prokofiev y Khachaturian, fueron acusados por el Comité Central del Partido Comunista por sus "tendencias formalistas, burguesas y contrarrevolucionarias"..."detectadas en sus obras" (!). Sólo la muerte de Stalin permitió que  fueran rehabilitados  Los tres pasaron a ser los compositores oficiales, en cierto modo emblemáticos de la Unión Soviética.  Khachaturian llegó a ser diputado del Soviet Supremo, nombrado "Artista del Pueblo de la Unión Soviética" y galardonado con el Premio Lenin.  Shostakovich llegó a tener su carnet del PCUS.  No le fue tan bien a Prokofiev, quien fue víctima de la censura nuevamente en 1948 y tuvo la mala suerte de morirse el mismo día que Stalin.
La canción de los bosques de Shostakovich, sus restantes sinfonías, en especial la 7a (Leningrado), la música incidental de varios films (Hamlet y El Rey Lear, de Kozintsev), ballets y las suites para jazz han tenido un reconocimiento internacional más allá del momento político, pues nunca fueron obras panfletarias sino extraordinarias partituras, aunque en su Concierto para Orquesta,  el compositor húngaro Béla Bartok hace una caricatura del motivo repetitivo u "ostinato" de la Sinfonía N° 7 que, a la manera del Bolero de Ravel, representa la invasión nazi a la Unión Soviética.
Los historiadores han encontrado en la obra de Shostakovich guiños al "lector" (en este caso el auditor), citas entre líneas, que semejan algo así como un eppur si muove de un nuevo Galileo obligado a retractarse.


¿Se puede sacar alguna conclusión de este sumario paseo por la historia de las vidas de algunos músicos? Quizás valga la pena destacar algo: en los gobiernos donde ha reinado la libertad (más o menos, entiéndase) la posición de los músicos, sean compositores o intérpretes, no se ha visto enfrentada a graves dilemas morales o éticos, salvo los que está cualquier ser humano por el sólo hecho de gozar de su libre albedrío.  En la medida en que el gobernante tiende a ser despótico, el artista se va arrinconando ante el dilema de emigrar o plegarse.  En el film de Istvan Szabó "Taking Sides" (Requiem por un imperio), el Dr.  Fürtwängler (Stellan Skarsgörd), con los ojos llenos de lágrimas,  termina confesando a su interrogador, el mayor Steve Arnold (Harvey Keitel):

-"Debí emigrar de Alemania en 1933"  

Y en el mismo film, el coronel soviético Dymshitz (Oleg Tabakov), quien desea sonsacarle a Arnold a Furtwängler para llevárselo a la Unión Soviética, le argumenta:

- "En una dictadura el arte pertenece al Partido.  Si quieres ser director, debes tener una orquesta.  Y sólo puedes tener una orquesta si tienes contactos con el poder"

Parece algo bastante cínico.  Pero, ¿es posible para un músico escaparse de este laberinto?





                                                     REFERENCIAS

 Carpentier, Alejo.  El Beethoven de cada día.  Letra y Solfa.  El Nacional.  Caracas, 29 de abril de 1952.  Selección, prólogo y notas de Alexis Márquez R.  SÍNTESIS DOSMIL.  Caracas, 1975

Coronel, Gustavo. Que vaina con José Antonio Abreu. En: LAS ARMAS DE CORONEL sábado 24 de noviembre de 2012http://lasarmasdecoronel.blogspot.com/2012/11/que-vaina-con-jose-antonio-abreu.html


Revueltas, José.  Los días terrenales.  Edición crítica. ALCA XX EDUSP. p. 390.  En books.google.co.ve/books?isbn=8489666148

San Martín Urabayen, Luis Ma: Notas al programa. http://www.baluarte.com/espec.php?idi=cas&id=885
Wikipedia, la enciclopedia libre.  Entradas referentes a Jean Baptiste Lully, Franz Joseph Haydn, Wolfgang Amadeus Mozart, Ludwig Van Beethoven, Wilhem Furtwängler, Dmitri Shostakovich, Sergéi Prokofiev y Aram Khachaturian.

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9 comentarios:

  1. Querido Franklin! De que hablamos?
    Recuerda que , queramos que no, J.A. Abreu, al desarrollar su ambicioso programa ahora conocido como "El Sistema", cuyo nombre tiene un destello orweliano, se llevo en los cachos todo el trabajo de la Escuela de Sojo, no sólo en lo espiritual, (se intenta reponer esto ahora, divulgando las obras precisamente de ESOS maestros) pero contribuyó en gran medida al deterioro y practicamente desaparición fisicos de las Escuelas de musica patrocinadas por el Estado (tanto las adscritas al Ministerio de Educación, como las pertenecientes al CONAC) empezando por la Emblematica "Jose Angel Lamas" de Santa Capilla. Que se hizo por preservar y enaltecer ese patrimonio? NADA. Asi que en eso de destruir el orden imperante y establecer su propia hegemonia, J.A. Abreu se lleva en los cachos hasta al "mesmisimo" Chavez. y su revolución. Un autentico MAESTRO!!!!

    Recibe un abrazo fraternal, de quien siempre te recuerda y lee con interes tus retazos!

    Beatriz Blanco

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  2. HOLA Franklin, muy claros y eruditos tus comentarios pero al final no leo tu propia opinión. Hace semanas mi hija Martha, desde Miami, me reenvió, muy indignada, esos comentarios sobre el aprovechamiento de los artistas por el PODER y si éstos deben ser obsecuentes o rebelarse a tales maniobras. Pocas veces se ven involucrados los músicos, si bien tu relato, no lo confirma, En nuestro país los pintores y escritores han sido los más atraídos. Recordar las "Luces del Gomecismo" donde cantidad de escritores, historiadores, etc. estuvieron bajo el paraguas del Dictador. Algo ha pasado en los años recientes. La "Izquierda" es la que ha salido ganando con estas preferencias de los intelectuales, pero no se critica porque pocas veces, esa izquierda ha sido PODER. Hay mucha tela donde cortar. En el caso de Abreu y el sistema por él creado y mantenido, sus acercamientos al poder se han revelado desde el nacimiento del proyecto y los presidentes Herrera Campins, Carlos Andrés, Caldera, bastante le ayudaron a construir, mantener y pregonar su misión. En el actual Regimen el apoyo es más publicitado y en verdad que las orquestas, a nivel nacional y local, han acopiado un apoyo financiero, como nunca antes se había observado. Entonces, me pregunto, SE PUEDE TIRAR POR LA BORDA ESE RESPALDO. SIGNIFICARIA ALGO PARA LA OPOSICIÓN LA RENUNCIA O RECHAZO A TALES COQUETEOS??? COQUETEO QUE POR LO DEMAS ACEPTA UNA MAYORIA DE LOS VENEZOLANOS CUANDO ELIGE AL PODER A QUIENES LE HACEN LOS REGALOS.

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  3. CARLOS ROJAS MALPICA ESCRIBIÓ:
    Mi querido Pancho:


    No me quedaré con las ganas de comentar tu excelente artículo sobre el poder y la música. No sólo la erudición y el acopio documental, también tu buena memoria, las acertadas ilustraciones y el castellano que tan bien manejas, hacen de la lectura de "El poder y la música" un verdadero placer intelectual. Se me ocurre que un paseo por los poderosos Medicis de la Serenísima República de Venecia, seguramente nos revelarían curiosas relaciones de los artistas con el poder. Alguna vez escuché decir que Goya pintó a Carlos IV con unos bucles tan exagerados que parecía un carnero. Con toda seguridad, era un conocedor de los comentario de palacio sobre las relaciones de la Reina con el valido Godoy....¿Será que quiso llamar cornudo al Rey?.....Y si de los intelectuales se trata, ya sabemos que Alejo Carpentier se negó a firmar la solicitud de libertad para nuestro poeta Alí Lameda, sometido a injusta y cruel prisión por Kim il Song en Corea. También es bueno recordar que el verdugo que decapitó a Lavoissier, acusado de devaneos con el poder destituido, le dijo..."La república no necesita científicos". Y no puedo terminar esta nota, sin consignar mi admiración por el indoblegable José Rafael Pocaterra, lección de dignidad y vida difícil de superar.

    Un abrazo:

    Carlucho



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  4. Hola Franklin,

    Muy buena-y sensata-tu entrada en el blog. El problema es mucho más complejo que blanco o negro. Recuerdo la conferencia de Julián Marías, recogida en "Ser Español", en la que dice: "He tratado, ante todo, de no dejar solo a mi país. El problema que se planteó, el problema que se plantea en muchos países actualmente, es este: cuando uno no se siente a gusto en el país al cual pertenece, cuando tiene dificultades para desarrollar su propia trayectoria vital, para realizar su vocación, evidentemente que hay una tentación justificada, que es marcharse. Recuerdo una frase de Moratín que me inquietó y me conmovió profundamente: 'El que no puede apagar el fuego de su casa, se aparta de ella'. Ahora bien, las casas arden en cierta medida, pero al final el fuego se apaga, aunque queden rescoldos. Y me parece grave que los que tienen cierta capacidad verbal de expresión de la realidad, y esto es el ser escritor, dejen de dar ese mínimo de compañía, casi insignificante, es como una simple sombra, a su pueblo. La sombra abriga y consuela, los pueblos pueden vivir un poco mejor, un poco más felices, con un poco más de esperanza, quizá simplemente porque sobre ellos se extiende...nada, la sombra de una pluma."

    Unas cuantas observaciones:

    1) El trabajo intelectual consiste en gran medida en relacionar, en comparar, en analizar situaciones o hechos semejantes. Para ello, se requiere tener términos de comparación, es decir, haber leído, haber viajado, en definitiva, tener una cultura que puede ser utilizada en un momento dado para enfrentarla a lo que se quiere comentar, como es el caso de esta entrada. El comentario sobre José Antonio Abreu te lleva a pensar en el vínculo entre los músicos y los gobernantes.

    2) El punto sobre el que nos invitas a reflexionar es más general: no sólo se refiere al poder y la música, sino a la relación entre el poder y la actividad intelectual, artística o deportiva. Pensemos en los bailarines y ajedrecistas rusos o en los beisbolistas cubanos que emigraron buscando mejores oportunidades.

    3) Siguiendo la terminología del blog, en un régimen despótico, toda persona, incluyendo un artista, debe tomar una decisión, que es una decisión ética, sobre si debe aceptar o no las condiciones que le pretenden imponer.

    4) Hay una diferencia entre José Antonio Abreu y Lully o Mozart o Beethoven. Estos últimos eran unos artistas, unos creadores. Abreu es un organizador, un gran organizador. Por otra parte, la decisión que pudieron tomar Lully, Mozart y Beethoven sólo los afectaba a ellos o a sus familias. La decisión que tome Abreu afecta a un número de personas más considerable.

    No siento gran simpatía por José Antonio Abreu. Por otra parte, creo que el régimen político que impera en Venezuela es profundamente nocivo y antidemocrático. Sin embargo, considero que la obra de Abreu ha sido positiva y ha "democratizado" una forma cultural como lo es la música. También entiendo que él quiera preservar su obra.

    El tema no es sencillo.

    Saludos,

    Angel Gabriel Viso

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  5. Jalabolas siempre ha habido en todos lados, eso no es nuevo, sin embargo ha habido casos en que el jalabolismo es trascendido y convertido casi en una de las bellas artes y creo oportuno, ya que hablamos de grandes músicos, traer a colación una de las jaladas de bolas más sutil y exquisita alguna vez realizada, me refiero específicamente a la "Música Acuática" o "del Agua" del gran Haendel la cual fue compuesta para ser tocada en una embarcación que seguiría a la del Rey Jorge I mientras navegaban el río Támesis a manera de ofrenda reconciliatoria; la cual, por cierto, tuvo un gran éxito en el logro de su propósito: Jorge I encontró la música encantadora y la alabó excesivamente. Preguntó la identidad del compositor. Cuando descubrió que era Haendel, el rey le perdonó, le felicitó y restauró sus favores para con él..
    Así que tanto por lo hermoso de la pieza y por su ingeniosa puesta en escena, creo que es probablemente la mejor jalada de todos los tiempos

    Me permito citar una narración más completa:
    " La música acuática o water music es una obra de los primeros años de estancia de Haendel en Londres. Es conocida la historia o leyenda en la cual Haendel quiere hacer notar su intento de reconciliación con su nuevo rey Jorge I de Hannover, a quien había abandonado poco antes en su corte. El termino acuática nada tiene que ver con un intento descriptivo, sino con el motivo que llevo al compositor a escribirla. Existe documentación que permite hacer saber que, ante la posibilidad de un paso por el Tamesis del rey y su corte, Haendel decidió a sus expensas organizar una barcaza repleta de músicos que irían decorando musicalmente el paseo. El miércoles 17 de julio de 1717, por la tarde, tuvo lugar en Londres un evento real de gran esplendor. El rey Jorge I y un gran numero de la nobleza británica se embarcaron en grandes barcas abiertas por el rio Támesis desde Whitehall y navegaron hasta Chelsea, donde cenaron. Para la ocasión, Haendel escribió tres suites instrumentales, dos de ellas a base de metales y una a base de maderas; los episodios a base de metal irían destinados a rellenar el viaje fluvial de ida y vuelta; el episodio central a cargo de la madera serviría de acomodo musical para la cena de la corte prevista en el lugar de destino. Una de las barcazas (según el artículo del Daily Courant del 19 de Julio) se empleó para la música, en la que 50 instrumentos de todo tipo interpretaban las mejores sinfonías, compuestas expresamente para la ocasión, y que gustaron tanto a su Majestad que obligó a interpretarlas tres veces entre la ida y la vuelta. El residente prusiano en Londres, Friedrich Bonet, también hizo un informe privado a sus señores de Berlín, ofreciendo más información sobre la música. Estos detalles no permiten tener la menor duda sobre el hecho de que la música que se interpretó esa tarde se trataba de lo que acabaría conociéndose como la Música Acuática de Händel. "

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  6. El mismo Alejo Carpentier se convirtió en un funcionario de Fidel Castro

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  7. TIBISAY LÓPEZ ESCRIBIÓ:
    Muy buena su revisión y pienso que el artista dependiendo de su virtuosismo puede no mojarse los pies. Tal vez Abreu, debido a que su proyecto depende directamente del poder, tenga que arrodillarse, pero por un interés más PERSONAL que otra cosa. En Dudamel, su servilismo es mucho más cobarde, tiene la talla y las condiciones para diferenciares de un empleador que a todas luces es totalmente opuesto a la esencia del arte. Estoy convencida de que su respuesta ante el cuestionamiento de la opinión publica podría haber sido mucho mas elegante. El es un profesional y no un niño malcriado que tira las batutas y dice: ¡no dirijo! Después de todo, los Venezolanos tenemos el suficiente coeficiente y el suficiente corazón para entender que sólo cumplía un encargo, que es un empleado y que hay cosas que se le escapan de las manos. La respuesta, simplista a mi juicio, fue lo que bajo del pedestal al que muchos hemos considerado un orgullo nacional. "Instrumento de paz". ¿Cual paz me pregunto? Y parafraseando a Ana Mercedes Díaz me atrevo a afirmar "La paz sin libertad es esclavitud".
    Finalmente el arte es libertad, para mi un artista es un ser cuya sensibilidad le permite conectar con fuerzas internas de vida, de movimiento y por lo tanto todo aquello que es represivo va en contra del proceso creador.

    Diferenciarse es un proceso difícil y doloroso, pero ese es el llamado a ser individuos, diferentes a la masa y conectados con nuestra ética, una ética que esta más allá del estadio ético, es atreverse a dar el salto al último estadio kierkegardiano.

    Saludos.

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  8. VIVIANNE COSTA DE DENAIS ESCRIBIÓ:

    La verdad es que cada día me horroriza más y más la manera vulgar e irrespetuosa del venezolano actual (con contadas excepciones) para expresar su desacuerdo.... en relación a Dudamel u otro tema. Pienso que es un aspecto a considerar, con miras a la reconstrucción del país !!
    Particularmente creo que un artista, sobre todo de talla internacional, tiene la maravillosa oportunidad de poder comunicar a un nutrido grupo de personas, de la que nosotros, ciudadanos comunes, carecemos.
    Entiendo que el Arte es el Arte y la Política es la Política...pero definitivamente, creo que la congruencia NO puede estar ausente del quehacer artístico. Siempre he admirado el talento de Dudamel, lo sigo desde que era muy joven , iba a sus conciertos, etc. pero simplemente "Se me salió del alma" al ver su indiferencia ante la dramática situación venezolana. No lo irrespeto y trato de entender su posición pero no la comparto y a decir verdad, me desagrada esa actitud tan neutral, en un momento tan grave, como el que vive el país que lo vio nacer.
    Una y otra vez ha tenido la ocasión de cambiar su perspectiva y no lo ha hecho...lamentablemente.
    Sin embargo, tratando de guardar la objetividad, sigue siendo un orgullo que un venezolano alcance con su talento, estas posiciones en el mundo.....mas, siendo fiel a la congruencia con la que intento vivir...hoy día, no iría a sus conciertos...¡¡duele demasiado su indiferencia !!.
    ¡Gracias por el articulo!
    Un abrazo,
    Vivianne

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  9. LAURA ESCRIBIÓ:

    ¡¡¡Hola Franklin!!!
    Leí el articulo de El Poder y la Música, buenísimo, aprendí mucho, siempre me sucede con lo que tu me mandas tiene mucha información y aprendo siempre algo.
    De lo que me quedo es, que no se pueden juzgar a esos músicos por "someterse" al poder, ellos al final no sacrifican su talento en pos de una ideología, su música sigue siendo la misma sin influencia política... es simplemente música, creo que era eso lo que querían preservar los músicos, no perder la libertad de seguir componiendo y mantenerse activos en vez de ser vetados.
    Gracias por ese excelente articulo.

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