Retazos de temas que me han interesado alguna vez, experiencias vividas, recuerdos, libros leídos, textos perdidos y rescatados, films que han dejado una impronta en mi memoria, pero también proyectos no realizados o postergados...







domingo, 19 de junio de 2011

KARL JASPERS EN SITUACIÓN




La vocación filosófica de un psiquiatra






KARL JASPERS






A raíz de la muerte de Karl Jaspers el 26 de febrero de 1969, José Solanes publica "Jaspers en situación". Su artículo apareció a pocos meses del deceso del filósofo en Archivos Venezolanos de Psiquiatría y Neurología (1). Pero su trabajo resultó mucho más que una nota necrológica: es un enjundioso ensayo en el cual se sintetiza el pensamiento de Jaspers desde su etapa de psicopatólogo hasta su obra filosófica. Rebasaría tanto los límites como el propósito de nuestro comentario el referirnos a todos los aspectos del estudio del Dr. Solanes, por lo que sólo destacaremos los que nos llamaron más la atención.
Comencemos por decir que, a nuestro juicio, la idea más original de Solanes en este trabajo es la de rebatir la opinión comúnmente admitida de la "deserción" de Jaspers desde la psiquiatría a la filosofía: Karl Jaspers, psiquiatra de notable lucidez y precoz talento, pero endeble salud, abandonaría la profesión médica entre 1913 y 1919 para dedicarse a la menos exigente (en cuanto esfuerzo físico) de la filosofía. Para refutar este aserto, incluso sostenido por el propio Jaspers (2), Solanes recurre a varios ejemplos de médicos enfermizos (Laënnec, Bichat…) quienes nunca dejaron de ejercer la profesión.
Para nuestro autor, cuando Jaspers concibe su Psicopatología General (hacia los 26 años) tiene lo que llamaba Ortega "ese apasionado encuentro con los grandes temas y las grandes ideas que va a desarrollar en el resto de su existencia". Y ¿Cuáles son esas grandes ideas, esos grandes temas?
Una de ellas es la idea de lo general. Es raro que un científico comience su carrera de investigador desde una aspiración totalizadora y global; generalmente es a la inversa: el investigador novato se dedica a trabajos bien delimitados sobre áreas específicas. Pero Jaspers, desde su debut, da a entender su aspiración de abarcamiento, de totalidad, de globalidad: su Psicopatología General ("Allgemeine Psychopathologie") ya hace ver que no se va a conformar con una visión limitada de los fenómenos psicopatológicos, al contrario de la mayor parte de los autores científicos, incluyendo al mismo Freud.
Para la época del ensayo de Solanes (finales de los sesenta) había una influencia notoria del pensamiento filosófico en la psicopatología y la psiquiatría, especialmente del neomarxismo (la Escuela de Frankfurt) el estructuralismo (Levi-Strauss y Althusser) y el existencialismo (Jaspers y Marcel, pero también- y sobre todo-Heidegger, así como Sartre, a la sazón disparando desde varios frentes). Solanes hace notar la vigencia de la Psicopatología de Jaspers para esa época, su gran número de nuevas traducciones. No es tema de estas notas examinar el zeitgeist (el "espíritu de la época") de ese artículo, por lo que postergamos para otra ocasión su comparación con el de nuestro comienzo de milenio. Pero sí vale la pena destacar que, tanto la muerte del filósofo alemán como el artículo del psiquiatra hispano-venezolano coinciden con una época de gran conmoción política y confrontación ideológica que tenía como foco los grandes centros de la vida académica. Pero, insistimos: esto es harina de otro costal.
Solanes se pregunta si lo que más valoramos tanto en Jaspers como en Heidegger o Merleau-Ponty no sea tanto lo que tienen de filósofos como lo que hay de psicopatólogos en su discurso. Preguntamos: ¿No será al revés?.. ¿No será que la insuficiencia del discurso psicológico ha hecho que algunos psiquiatras beban en las fuentes de la filosofía lo que la psicopatología no nos termina de decir sobre la condición humana?
De hecho, ya en el Prólogo de su Psicopatología, Jaspers duda que la psicología (de su época, se entiende) tenga algo que ofrecer al psicopatólogo, y su segunda obra, Psicología de las concepciones del mundo ya está escrita en clave filosófica, a pesar de lo engañoso del título. Dice Solanes: El paso ya está dado: en adelante se podrá pasar de la consideración del hombre y del mundo a la más general del ser y el no-ser. Y se pasará de la consideración de la vida, patológica o no, a la más general de la existencia
De modo que para Solanes, el psiquiatra Jaspers no sufre ninguna "conversión" a la filosofía: desde antes de la publicación de su Psicopatología General sus preocupaciones son filosóficas. La disciplina es para él "…el trampolín desde el que su genio pudo saltar y encumbrarse a la, para su gusto, más alta y ambiciosa de las ciencias" (3).
Una de las inquietudes que Jaspers muestra desde el principio, nos dice Solanes, se relaciona con la unidad. Como hombre venido de las ciencias, tiene una clara conciencia de lo fragmentario de éstas y de sus limitaciones para darnos una idea cabal del mundo. Éste se nos revela como desgarrado en cuanto realidad objetiva cognoscible. La imagen de un mundo ordenado y acabado, de un "kosmos", no se corresponde con la realidad: existen "diversos conceptos del mundo que no pueden reducirse a la unidad", pues existe un mundo objetivo y un mundo subjetivo (4). Sus esfuerzos van a estar dirigidos a intentar recuperar esa unidad perdida; por eso Solanes afirma que ningún cultivador de las ciencias va a ver en Jaspers un extraño, pues para éste, "en el hombre todas las ciencias se dan cita…para hacer con ellas "el circuito completo del ser". Es evidente que Jaspers va a partir de las ciencias para, trascendiéndolas, elaborar una metafísica.
Otro tema de Jaspers que Solanes menciona es el de situación: Lo relaciona con algunos trabajos de la época, en los cuales se vincula esta noción a la de conducta. No obstante, Solanes no destaca que para Jaspers lo ineluctable del "ser en situación" no implica su inmovilidad. Las situaciones son modificables. El hombre puede salir de una situación y entrar en otra; de hecho la existencia es un constante pasar de una situación a otra. Incluso se pueden producir nuevas situaciones o actuar en ellas mediante determinadas acciones. Pero el hombre no puede estar fuera de alguna situación: "Yo no puedo salir nunca de una situación sin entrar inmediatamente en otra. Yo me creo ocasiones de cambiar las situaciones, pero sin poder suprimir el estar en situación". (4. p. 610). El "estar en situación" es equiparable al "ser-en-el-mundo" de Heidegger. Solanes se refiere en general a las situaciones como algo ante lo cual el hombre sólo "se esfuerza en imaginar que sí lo puede estar (fuera)". Aquí las equipara a un tipo específico de situaciones: las "situaciones-límites", las cuales describe claramente y menciona detalladamente. No obstante, el autor no relaciona el aspecto justamente existencial de las mismas: su opacidad es sólo una cara de la moneda. Las "situaciones límites" no pueden ser modificadas, pero sí trascendidas. El hombre se ve obligado, en el límite de su existencia empírica, a abrirse a su existencia como posibilidad.
JOSÉ SOLANES
Nos extraña que Solanes no se inmiscuya mucho con el tema de la trascendencia, sobre todo porque se trata de un asunto clave en Jaspers, así como el "trascender", que él considera "el método filosófico fundamental", por el cual pasamos de lo objetivo a lo no objetivo. Tratándose de un filósofo de la existencia, resulta raro que no coloque este tema en primer plano, la existencia, que justamente para Jaspers es "aquello que no puede ser conocido (objetivamente)", pero sí esclarecido. Todo esto lo elude Solanes o lo soslaya;  se excusa argumentando su "poca formación filosófica" (ya ha demostrado que esto no es verdad). Lo mismo se puede decir del tema de la comunicación. A nuestro juicio es tratado muy tímidamente por Solanes: Aunque relaciona este tema con la posible utilidad de la filosofía de Jaspers para el médico al relacionarlo con la posibilidad de una psicoterapia basada en los conceptos jaspersianos sobre la comunicación, no lo vincula con lo que Jaspers llama "comunicación existencial", para diferenciarla de la "comunicación de la existencia empírica", que es aquella fáctica, objetiva y objetivable; condición necesaria, pero no suficiente para que se dé la primera, que es la que le permite al existente superar el reino de las objetividades, es decir, de nuevo trascender.
¿Por qué Solanes, tan perspicaz para seguir las pistas del filósofo no desarrolla este tema tan importante en la obra de aquél? ¿Existía alguna aversión suya por todo lo que le oliera a metafísica? ¿Fue simplemente una limitación temporal, al tener que escribir este artículo para ser publicado lo más cerca posible de la muerte de Jaspers, lo que le obligó a seleccionar, y por ende, a suprimir algunos temas? No contamos con su presencia para preguntárselo. Pero nos queda su obra y su inmenso aporte al pensamiento y a la psiquiatría más allá del tiempo y sus afanes.








REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

1) SOLANES, José: "Jaspers en Situación". "Archivos Venezolanos de Psiquiatría y Neurología", Vol. XV, enero-junio de 1969. Nº 32, pp. 17-38. Para la elaboración de estas cuartillas, usamos, no obstante, la reproducción en "ZONA TÓRRIDA" (Revista de Cultura de la Universidad de Carabobo) Nº 35. "Homenaje a José Solanes". Valencia 2001.pp.: 256-273.
(escritos autobiográficos). Guadarrama, S.A. Madrid 1969.pp. 163-212
2) JASPERS, Karl: "Historia de la enfermedad" en: "Entre el destino y la voluntad"
3) JASPERS, KARL: "Autobiografía filosófica". Buenos Aires. Editorial Sur, S.A... 1964, pp. 28 y 29.: Compárese, por ejemplo: "…fue una circunstancia externa-mi estado morboso- lo que impidió mi vuelta a la psiquiatría" (p.28) con lo que afirma el la página siguiente: "Desde mi adolescencia tenía yo inquietudes filosóficas. Por motivos filosóficos había resuelto estudiar medicina y psicopatología" (p.29). Las negritas son nuestras.
4) JASPERS, Karl: Filosofía. I: Orientación en el mundo. Citado en: URDANOZ, T.: Historia de la Filosofía. B.A.C. T. VI, Madrid. 1978, p.593

Para información adicional, véase en PÁGINAS COMPLEMENTARIAS la nota sobre SOLANES Y JASPERS

2 comentarios:

  1. Hola Franklin, bien interesante y explícita la manera como has podido engranar, si se puede calificar de alguna manera, lo cotidiano con lo sofisticado, dandole un matíz muy heterogeneo. Continua escribiendo asi , ya que la lectura se hace amena .
    Un abrazo y seguiremos en contacto.

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  2. Parece que el autor del post, aun siendo psiquiatra, también tiene una marcada vocación filosófica. Un ensayo sesudo y ameno.

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